lunes, febrero 16, 2009

Cine Forum: LOS TRES DÍAS DEL CÓNDOR (Sidney Pollack)


El cine de acción es convenientemente eliminado de cualquier lista de buenas películas. Si la comedia es generalmente apartada, la acción es directamente no considerado. Filmes como Chacal, Misión imposible o El Mito de Bourne no es que no aparezcan por los festivales, es que ni siquiera reciben una mínima nominación no técnica al Oscar.

Por eso quisimos apostar por Los tres días del Cóndor. Para demostrar que no importa el género, el cine es siempre un vehículo para hablar de las cosas serias.

La obra de Pollack lo hace. Habla de conspiraciones y de marionetas. Habla de política e individuos. Habla del filo y del abismo. Y lo hace al más puro estilo Pollack, al más puro estilo Redford. No hay lugar para la grandilocuencia, no hay lugar para los golpes de efecto. Todo es académico, todo es necesario, todo es narración.

Quizá de ahí nacen sus defectos y nacen sus virtudes. Al ser todo narración, al final quedan personajes y trama, trama y personajes, pero quizá falten detalles. Lo que no falta es sentimiento. Si algo logra Los tres días del Cóndor es captar el estado de una nación. Hacer entretenimiento reflejando sociología. Cine de ficción que refleja la realidad.
OTRAS RECOMENDACIONES DEL AUTOR:
1. Tal como éramos.
2. Memorias de África
3. Tootsie
4. La intérprete

viernes, enero 30, 2009

Cine Forum: CHINATOWN (Roman Polanski)

Chinatown no es un barrio, es un estado de la mente. El estado de la mente al que vuelves sabiendo que no debes volver. El lugar de los errores, el lugar en el que te pierdes, al lugar al que tiendes.
Towne, Evans y Polanski construyen una película acerca de ese estado de la mente. Pero en ella no hay lugar para los discursos, no hay sitio para la filosofía, no hay momento para el mensaje.
Todo en ella es narración. Narración apasionada, apasionante. Historias de cine negro que se mezclan y se alimentan. Los conflictos de siempre explicados como nunca. Dramas brutales contados como si fueran banales.
El modélico guión de Robert Towne te lleva en una barca en la que, como Jack Nicholson en Chinatown, siempre estás perdido. Siempre vas 5 minutos por detrás de la trama. Siempre hay algo que se te escapa. Algo que no logras asir ni conectar y que crees que te va a dejar atrás. Y sin embargo, a los 5 minutos eso ya lo has conectado. Pero hay otro cabo suelto que tomar.
Así construye una trama, donde nada queda al azar. Donde todo tiene lógica y nada tiene explicación. Una trama en la que el espectador participa del juego sin saberse más reglas que las del cine clásico. Una trama que no sabes dónde va a llevarte. Hasta que como Jack Gittes llegas a Chinatown y te encuentras que estás perdido. Que has llegado al estado de la mente al que tiendes. Al estado de la mente del que no puedes salir.
OTRAS RECOMENDACIONES DEL AUTOR:
1. La semilla del diablo
2. La muerte y la doncella
3. Lunas de hiel
4. Repulsión
5. Cul-de-sac

viernes, enero 09, 2009

Las 5 mejores escenas del año

Algunas ya he tenido que citarlas antes. En un año de cine regular, puede haber grandes momentos. No son tantos los memorables. Pero existen, pero son:
  • Sin lugar, a dudas el mejor momento del año es en 4 meses, 3 semanas y 2 días. La crudeza, verdad, fuerza del conflicto entre Anamaria Marinca y Vlad Ivanov es tal que no se va al día siguiente de la cabeza. No se va una semana después. No se va al acabar el año. Sé que no se va a ir nunca. Los 20 minutos en tiempo real grabados por Christian Mungiu son tal prodigio de guión, dirección e interpretación que serán estudiados por estudiantes que todavía no han nacido. Desde aquí, un brindis en romanó por este dios muerto.
  • Los actores no son autores. Pero hay escenas en las que devienen en ello. Sólo los grandes lo consiguen. Javier Bardem hoy en día es el más grande. No conozco a nadie que vaya a una gasolinera igual que antes de ver No es país para viejos. Puede ser culpa de los Coen. Puede ser culpa de Cormac McCarthy. Es seguro de culpa de Bardem.
    Mamma mia. El ganador se lo lleva todo. Pero el espectador también. Cuando en una peli de arte y ensayo, te encuentras con un prodigio, lo agradeces, lo celebras, lo vives. Cuando en una peli en la que no esperas nada, te encuentras con una escena como la vemos abajo, con una imperfecta Streep más perfecta que nunca, con una música simple que penetra en lo profundo de tu más corazón, con energía cinética en cada fotograma, sabes que el viaje ha merecido la pena, sabes que el sueño ha vuelto ser real, sabes que el eterno poder de evocación del cine se ha quedado en tu cerebro.


  • Antes que el diablo sepa que has muerto. La heroína es un peligro, es un mito y es una obsesión. Nadie que haya visto a Phillippe Seymour Hoffman metiéndose en el apartamento más peligroso, mítico y obsesivo del mundo puede olvidarlo. Yo, desde luego, no. La atmósfera, la androginia del camello, el gordo en el que se refleja. Todo lleva a que sentir lo mismo que con la heroína. Esa escena se vuelve un peligro, un mito, una obsesión.
  • Arma fatal. La parodia es un género devastado por los intelectuales. Esos intelectuales que olvidan que la risa es el orgasmo de la inteligencia. El comienzo de la escena de acción de Arma fatal es uno de los momentos más descomunalmente divertidos que recuerdo. Es tan increíblemente divertido que resulta complicado reírse de todos los chistes. Por eso, nada mejor que revivirlo:
    http://www.youtube.com/watch?v=RRaYzHwxd8k
    Peor, pero disponible en esta misma página es la que abajo veis.
  • MAMMA MIA (Phyllida LLoyd): 7,5

    Nada de lo que diga tiene a partir de ahora ningún valor. Estoy encerrado en un tren. Estoy en la bella localidad de Calatayud. La nieve me rodea y llevo una hora sin avanzar. Estoy con una cerveza y dos copas, tomando la tercera. Estoy feliz.
    Acabo de ver Mamma mia. Acabo de llorar, acabo de carcajearme, acabo de reír, acabo de bailar con la imaginación, acabo de martillear el suelo con mis pies. Acabo de volver a disfrutar del noble arte de dibujarte una sonrisa en el rostro y no arrancárterla hasta el icono de copyright.
    Sé que no pasará a la historia. Sé que en un rato me habré olvidado de ella. Sé que no será analizado por analistas sesudos. Sé que yo no debiera analizar en este blog. Sé que mi esnobismo la condenó a mi ostracismo en taquilla. Sé que mis pies, mi estómago, mi mandíbula, mis cuerdas vocales la han gozado como pocas.
    Nada de lo que estoy diciendo tiene ningún valor. El único valor está en lo que he vivido. Y lo que he vivido no es reflexión, es evocación. No es realidad, es sueño. No es análisis, es experiencia. No es vida, es magia.
    La magia no la genera una sublime Meryl Streep. La magia tampoco la genera un montaje superlativo. La magia ni siquiera la genera la misteriosa complicidad de la música de Abba. La magia la genera una coherencia entre forma y fondo tan profunda que hace que las letras adquieran vida, que los sueños se vuelvan tangibles, que la culebronesca trama adquiera ironía, que la risa tornre felicidad y los pies se vuelvan alas.
    La magia es vida. Y películas como Mamma mia no volverán a ser mencionadas en mi blog, pero ayudan a hacer un mundo mejor. Ayudan a que tengamos más vida.
    Podría seguir explicando la magia, pero nada hay como darle al Play. Puede que el esnobismo haga que el ganador se lo lleve todo. Puede que el perdedor se quede sin nada. Pero ¿qué más da perder cuando has disfrutado del partido?

    miércoles, diciembre 31, 2008

    FELIZ AÑO

    A todos los tarados que pobláis este blog, os deseo un año lleno de momentos de cine, de magia y vida.

    LAS 5 MEJORES DEL AÑO


    El año acaba. Y para ser tan poco original como suelo ser, y sobre todo para cumplir con el requerimiento de las Termópilas, haré mi lista con lo mejor del año.
    No ha sido un gran año de cine. Apenas diez o doce grandes momentos, apenas un par de obras maestras. No han estrenado Tarantino o Lynch, no han estrenado Winterbottom o León de Aranoa. De los verdaderamente grandes que sí estrenaron, algunos se hundieron y por dos veces -Allen-, otros se repitieron -Haneke- y otros sólo rozaron la gloria -Kim ki Duk o De Palma-. Para los que luchan por serlo, tampoco ha sido un gran año. Unos confirmaron que no son grandes -Wong Kar Wai-, otros quisieron dejar de ser autores y en el camino alcanzaron la siempre odiada corrección -De la Iglesia- y fueron muy pocos los que dejaron huella, los que serán revisados en 2009 y en 2059.
    Vamos, que suena a patética nostalgia de amante del cine clásico, pero 2008 ha sido de esos años en los que cualquiera tiempo pasado fue mejor. Sólo cinco pelis se han salvado de ello. He aquí las que han generado un mundo mejor:
    1. Antes que el diablo sepa que has muerto. O cómo a los 80 se puede deleitar con una obra clásica, profunda, narrada a un ritmo lento que genera una tensión sin límite, con una estructura que se parte en mil pedazos, con unas imágenes que penetran en tu tristeza, con unos actores que llegan al cielo. Lumet logra la misma gloria que en 1959. Lumet será visto en 2059.
    2. 4 meses, 3 semanas y 2 días. El aborto para Ceaucescu o el terror circunscrito a la realidad. Los 20 minutos de plano fijo y tiempo real de la escena cumbre de esta peli son sin ninguna duda el momento más grande de cine de los últimos años. Sólo por ese logro de Christian Mungiu merece la pena haberse tragado más de 100 pelis este año.
    3. Quemar después de leer. La comedia de los Coen es lo más desternillante que se ha dado recientemente junto a la parodia inglesa Arma fatal. Sus 85 minutos son un prodigio de construcción e ironía, de trama de thriller y carcajadas de comedia. Es tal su sobredosis de talento en esta peli que uno se pregunta qué coño hacen los espectadores en otras salas.
    4. Sólo quiero caminar. O cómo la imperfección puede ser vencida por la verdad. Porque es verdad que su trama tiene agujeros, pero da igual. Tienen tanta fuerza sus conflictos, hay tanta brillantez en sus actrices y tanta pasión oculta en la historia de amor que todo lo técnico da igual. Se mete por los poros y te hace llorar de una manera inolvidable, te conecta para siempre a su mundo, se hace tuyo, se hace nuestro.
    5. Parque Vía. Probablemente sea la mejor de todas, pero de momento sólo se ha estrenado en festivales, ha arrasado en todos los festivales. Hay más verdad en esta peli que en todo el resto del cine estrenado. Hay más emoción y equidistancia en esta peli que en todo lo que quede por ver. Pero sobre todo, hay un personaje que es la persona a la que más querréis en vuestra vida cinematográfica. Se llama Beto y ha salido de la realidad para meterse en la ficción. Meteros en su ficción, meteros en su realidad.

    martes, diciembre 30, 2008

    Cine Forum: LAS INVASIONES BÁRBARAS


    La lucha de clases es un invento moderno. Hubo muchos siglos en que los que no eran nobles ni siquiera tenían el privilegio de luchar contra sus amos. Contra los únicos que podían luchar era contra sus padres.

    De eso habla Las invasiones bárbaras. De un mundo que se extingue a manos de unos invasores. Ese mundo es el último reducto de la generación del 68. Ese mundo es el del amor y de la revolución, el de la dictadura de la libertad y el gobierno de la irresponsabilidad. El resultado de ese mundo nos lo muestra y es el estado del bienestar y el que protege a los errados, el de los sindicatos inamovibles y el de la burocracia, el de los niños mimados y el del fracaso del sistema educativo. Ese mundo es el que una vez son mayores, cae a manos de sus hijos. Y sus hijos, cómo no, proponen uno radicalmente distinto.

    Visto hoy, cuatro años después del estreno, ese mundo que proponían sus hijos también se extingue. El sistema se autodestruye y todavía no ha dado tiempo a que los hijos de los hijos propongan uno nuevo.

    De todo esto habla Las invasiones bárbaras. Habla de gente que ha luchado por ser feliz y que lo ha dado todo por ello. Habla de gente que ha disfrutado en el proceso pero que a las puertas de la muerte, se encuentra con que no sabe qué ha dejado. Que no ha dejado más que un mundo en el que no cree, que es un mundo ajeno, que es el mundo de sus hijos, y que ni siquiera empieza a ser ese.

    Habla de gente insatisfecha. Habla de gente que no acaba de comprender y no acaba de comprenderse. Pero habla de gente que ama, habla de gente que se ama riéndose y enseñando, disfrutando y haciendo disfrutar, entregando y no siempre entregándose. Habla de nuestro mundo.

    Las invasiones bárbaras habla del legado y habla de la única respuesta que podemos dar ante la lucha de generaciones: la comprensión de éstos, el apoyo a sus decisiones, la apuesta incondicional por un nuevo mundo.
    OTRAS RECOMENDACIONES DEL AUTOR:
    1. El declive del imperio americano

    jueves, diciembre 18, 2008

    Cine Forum: HOY EMPIEZA TODO (Bertrand Tavernier)


    ¿El arte puede cambiar el mundo?

    La historia ha demostrado que sí. Adam Smith y Karl Marx no eran políticos, eran ensayistas. Solzhenitsyn y Salvador de Madariaga no eran pensadores, eran novelistas. Tavernier es cineasta.

    Y desde su cine, combate. Combate apelando al corazón y apelando a la cabeza. Apela a las emociones, haciendo que todos creamos en ese profesor, maltratado por su padre, incapaz de devenir figura paterna con su hijastro, acojonado por tener que educar a alguien con su propia sangre. Apela a las emociones, ofreciéndonos el retrato real de una comunidad a la que la depresión niega a los niños su derecho: el futuro.

    Y desde ahí apela a la cabeza. Nos enseña las causas y las consecuencias. Nos enseña la vida en un jardín de infancia y las actividades de los preadolescentes. Nos muestra la vida de los profesores y la de sus padres. Nos da los datos del paro y el afán de los políticos.

    Y nos plantea tantas preguntas a las que no da respuesta,que lo que en el fondo hace es obligarnos a que nosotros pensemos las respuestas. A que nos volvamos por un momento políticos y encontremos la vía que permita una solución a tantos interrogantes.

    ¿Cuánto puede influir tu entorno social/familiar en tu educación?

    ¿Qué papel tiene el Estado versus la libertad individual de la familia en garantizar un futuro al mayor activo potencial de un país?

    ¿Qué puede hacer cada uno por cambiarlo?

    ¿Cuánto autodaño puede uno aguantar por tratar de revertir la situación?

    Y él no las resuelve. Pero sólo planteándolas, apelando a nuestro corazón, a nuestra sonrisa y a nuestra lágrima, apelando a nuestro cerebro, a nuestra conciencia y a nuestro bienestar, logra empezar a cambiar el mundo.

    Tavernier logró que el Gobierno francés pusiera una venda en la herida. Se incrementó notablemente el presupuesto de asistentes sociales y de enfermeros. Logró que fuera mejor y mayor la asistencia a cada niño.

    ¿El arte puede cambiar el mundo?
    OTRAS RECOMENDACIONES DEL AUTOR:
    1. Ley 627
    2. Capitán Conan
    3. Salvoconducto

    martes, diciembre 16, 2008

    BUSCANDO UN BESO A MEDIANOCHE (Alex Holridge):7,5


    Dentro del cine indie, hay dos tipos de películas: las de freaks a los que se trata de humanizar y las de tipos corrientes con los que es imposible no empatizar. Buscando un beso a medianoche es de éstas últimas.

    Asumiendo unos chistes del primer Kevin Smith con una trama y un estilo del mejor Richard Linklater, Holridge construye una historia hecha para conectar automáticamente con cualquier espectador. Lo hace bajo la forma de la comedia romántica. Y la edulcora lo justo. La hace ácida cuando es necesario. Y siempre consigue hacerla querible.

    Porque si la misión de la peli es ser simpática, lo consigue con creces. Si la misión es hacer reír, logra varias carcajadas. Si la misión es emocionar, alcanza varios momentos de emoción pura.

    Lo hace gracias a unos actores que parecen personas, parecen el vecino. Tanto los protagonistas como sobre todo el amigo del prota son tan creíbles como divertidos. Lo hace gracias a un guión en el que quizás caben demasiadas cosas y demasiado tiempo, pero que funciona gracias a la complicidad generada. Y lo hace pese a mil y un defectos que la hacen más querible.

    No se trata desde luego de una película perfecta, pero es de las pocas que recomendaría a cualquiera.

    martes, diciembre 02, 2008

    Cine fórum: Funny Games (Michael Haneke, 1997)


    Funny Games marca un antes y un después en el cine fórum. Marca un antes y un después en el cine de terror.
    Contra todos los tópicos, el cine de terror no cambia de forma radical con la aparición de El resplandor. Kubrick casi no cambia nada, sólo lo eleva a categoría de arte. Más o menos merecido, Kubrick no deja de contar con sustos, malos monstruosos y finales felices. Kubrick logra alcanzar el terror psicológico, pero no es capaz de abandonar los códigos del género. Tampoco creo que fuera su intención, pero el resultado es una película que genera tanto pánico como sensación de mentira, de cine.
    Haneke elige una vía distinta. En forma y en fondo. El fondo es lo que le hace elegir la forma. Su opción por el metacine no es sino una forma de hacer más creíble la realidad, de criticar la complicidad con la violencia que el cine genera. Y de ahí nacen todas sus opciones. Sus encuadres totalmente fijos con las amenazas fuera de plano, su riguroso uso del tiempo real contra el tiempo editado, su explotación del sonido como grado sumo en la generación de miedos, su digresión sobre qué es real y qué es ficción.
    Y esta forma que Haneke elige es la que sí cambia el cine de terror. Es la que hace que vía metacine, Scream, el Proyecto de la Bruja de Blair o REC existan. Es la que hace que Amenábar o El Orfanato recurran a la realidad para contar la ficción. Es la que hace que ya nunca seamos capaces de ver una peli violenta sin sentirnos cómodos con nosotros mismos.
    Porque todo en Haneke incomoda. Todo en él es coherente. Todo sorprende, todo apasiona, todo acojona. Acojona el mundo en el que vivimos. Apasiona que dentro de él encontremos espacio para el arte. Sorprende que nos sorprenda que alguien cambie la forma de hacer terror simplemente con dejar que la vida imite a la ficción, que la ficción se meta en la vida.
    OTRAS RECOMENDACIONES DEL AUTOR:
    1. La pianista
    2. Caché
    3. El vídeo de Benny
    4. 71 fragmentos del azar

    martes, noviembre 25, 2008

    GOMORRA (Matteo Garrone): 7


    Gomorra siempre ha estado indisociado de Sodoma. Como Italia de la Camorra. Por eso sorprende que se haya podido hacer una película de la Camorra que no hable de Italia.

    La virtudes y defectos de la película de Garrone nacen de ahí, de su afán por contar una película que no sea sino un fiel reflejo de la vida de la Camorra. El problema es que ese fiel reflejo se queda en mera anécdota. Garrone no aprovecha el enorme potencial que da el cine para construir una reflexión sociológica sobre las consecuencias de todo eso. Y creo que ahí estaba la obra maestra que Gomorra no es.

    Es tan conocida la obra de la Mafia napolitana que sólo con mostrarla no basta para obtener buen cine. El buen cine puede nacer de muchas formas. Puede nacer de los pequeños conflictos que se hacen grandes, puede nacer de personajes con mil y una aristas que se desmienten a sí mismas, puede nacer de las imágenes poderosas y seductoras, puede nacer de la creación de un nuevo universo y puede nacer de la reflexión ulterior acerca del mundo que estamos viendo. Puede nacer de muchas formas. Camorra no explota casi ninguna de ellas.

    Quizá la única que aprovecha es la creación de un mundo nuevo. Casi nunca se había visto la Mafia con tan poco glamour, tan desposicionada del subconsciente colectivo. Ésa es la única obra de Garrone. Pero eso se cuenta en diez minutos. El resto de la película es la narración hiperrealista, pero no siempre interesante ni afilada, de las vidas de estos personajes a punto de irse a la deriva.

    Apenas consigue Garrone dos imágenes sugestivas. Apenas consigue golpes de efecto ni metáforas poderosas. Todo parece real pero no siempre logra ser cine. A los personajes les faltan matices y les sobra previsibilidad. A las historias les falta reflexión y les sobran tópicos.

    Lo que cuenta interesa porque la Camorra siempre interesa. Pero la oportunidad de haber hecho la película definitiva sobre la Camorra, sobre Italia, planea sobre una peli con más prestigio del que merece. Creo que el tiempo me dará la razón y en cinco años, nadie hablará de Gomorra. Nadie hablará de su Italia.

    miércoles, noviembre 05, 2008

    Cine Forum: WONDERLAND (Michael Winterbottom)


    Hace unos años me metí en una sala oscura y, como le sucede a todo espectador, no salí cambiado, ni siquiera reforzado en mis planteamientos previos, sólo encontré cómo éstos podían tener un trasvase a la pantalla. Cómo un director podía aunar narración clásica y avances del cine publicitario, humanismo y globalización, continuidad y eclecticismo, diferencia e integración.
    Se trataba de la película "Wonderland" y desde entonces no falto a mi cita semestral con Michael Winterbottom. Pocos creadores son capaces de tener una trayectoria tan coherente y tan diferente, de ser tan variados y tan similares, de abordar el riesgo sin perder el acierto. No importa el género, siempre le es fiel a sus códigos implícitos. Parte de ese respeto a las normas clásicas para introducir su amor por la humanidad, su querencia por personajes normales, su huida de las falsas torturas, su apuesta por el interés de la cotidianeidad. Es él quien mejor sabe crear magia de lo corriente, producir fascinación a partir de gente como tú y como yo.

    Y lo hace sin necesidad de caer en recursos de fácil identificación. Su voz en off nunca busca provocar empatía, sólo mezclar en pantalla realidades diferentes. Sin embargo, sus personajes sí provocan empatía. Y lo hacen sin necesidad de acertar. Es más, Winterbottom siempre encuentra la belleza en el error, su gusto por la normalidad contrasta con su amor por la diferencia: el ser humano alcanza su perfección sólo cuando asoma su imperfección. De ahí nacen sus radiantes, efímeras, emotivas historias de amor. De ahí nacen sus vibrantes, controlados conflictos. De ahí nace el arte de un pintor con una amplia paleta de colores que siempre dibujan la misma figura: el alma humana. Y lo hace sin retórica de divino, sin pesimismos de postal, sin más búsqueda de autoría que la que da la propia voz.
    OTRAS RECOMENDACIONES DEL AUTOR:
    1. El perdón.
    2. 9 canciones
    3. Código 46
    4. 24 hour party people
    5. Camino a Guantánamo
    6. A mighty heart
    7. Tristam Shandy
    8. In this world

    domingo, noviembre 02, 2008

    QUEMAR DESPUÉS DE LEER (Joel y Ethan Coen): 8,5


    Sorprende la escasa acogida de la última de los Coen. Aunque un Oscar los diferencie, para mí es mejor que "No es país para viejos".
    La diferencia no sólo tiene que ver con el humor. La diferencia tiene que ver con el desenlace. Lo que en su anterior obra era un intento forzado de profundidad que rompía el magnífico tono de acción anterior, aquí es un final circular, desternillante, conclusivo, potente. Refleja bien todo lo anterior.
    Los 85 minutos de "Quemar después de leer" son la comedia que los Coen nunca habían logrado hacer. Siempre que se habían puesto premeditadamente graciosos no lo habían logrado. Así, hay mucho más verdaderas risas en sus tragedias. Me descojono más en "Sangre fácil", en "Fargo" o en "El hombre que nunca estuvo allí" que en "O'Brother", "Arizona Baby" o incluso "El gran Lebowski".
    No es el caso de esta comedia. Su inicio me atrapa. Sus personajes logran lo que lograban los secuestradores de Fargo. Su estulticia es manifiesta, pero con la suficiente sabiduría, ambición y arrogancia para que te los creas y al mismo tiempo te rías.
    Eso lo consigue gracias a un perfecto diseño de personajes y a un sublime casting. Frances McDormand nunca debería abandonar su cine. Nadie como ella para hacernos reír. Pero no le van a la zaga Clooney, Pitt, Malkovich y Jenkins. Con todos te descojonas, a todos les sigues. Pero lo mejor es que aunque no pares de reírte, la trama es digna de sus mejores thrillers.
    Es tan potente que sólo su ironía le aleja de la lágrima para encontrar la risa. Por primera y casi única vez han logrado superar sus propios objetivos. Los Coen no buscaban gran cosa y por eso quizá lo han conseguido.

    SÓLO QUIERO CAMINAR (Agustín Díaz Yanes): 8,5


    Agustín Díaz Yanes es un valor seguro. No falla. Su cine tiene tanta fuerza que sólo te das cuenta de su hondura cuando acaba la película.
    Es lo que les ocurre a "Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto" o a "Alatriste". Es tan capaz de meterte en un universo de intriga, conflictos crecientes y brutalidad sin límites que sólo cuando termina de das cuenta de que la desolación que invade sus imágenes, de la humanidad que desprenden sus personajes y de la lágrima que recorre tu alma.
    Su cine es de lo mejor que le ha pasado a España. Es capaz de devenir Scorsese y luego de parecer González Iñárritu. Y sin embargo, retratando México D.F. o haciéndolo con el siglo de oro, siempre nos habla de España, de su España de lucha de clases, de gente que levanta la cabeza para seguir caminando. Y recibir hostias y caer. Pero gente que se levanta porque el orgullo le puede más que la derrota.
    Sus personajes son adictos a ello. Son carne de derrota, pero como en los grandes, en la lucha se dignifican. Sus cuatro damas son el fiel reflejo de ello. Su dignidad está a prueba de traiciones. No importa que se traicionen a sí mismas por dinero. No importa que Gloria Duque siga a los cincuenta chupando pollas. No importa que Paloma llegue a tratos con la policía o el juez. No importa que Ana se aposte al sol que más calienta. O que Ariadna sea incapaz de transmitir cariño. Lo que importa es que están juntas y van a estarlo. Y que están en la lucha. Que no importa lo que consigan, siempre seguirán en la lucha.
    Díaz Yanes lo logra con un guión modélico. Uno de los mejores dialoguistas hace casi una película muda. Sus conflictos son tan poderosos que los silencios no hacen más que elevarlos. Sus actores son tan potentes que la palabra podría aminorarlos.
    Tano apuesta por sí mismo, apuesta sobre seguro. Sigue fiel a su discurso, sigue fiel a su forma, sigue fiel a su maestría. Es alguien que no falla. Cuando te has comido con pasión toda su trama, comienzan a aparecer unas lágrimas imparables por tus ojos. Es su cine, es su fuerza, es su hondura

    lunes, septiembre 22, 2008

    VICKY CRISTINA BARCELONA (Woody Allen): 7

    Woody Allen nunca se queda quieto. No sólo es que haga una película por año. Es que además en cada peli trata de probar algo nuevo. Unas veces lo prueba con saltos de cámara (Desmontando a Harry), otras te hace saltar al otro lado de la pantalla (La rosa púrpura de El Cairo) otras te mete un coro griego (Poderosa Afrodita) o uno postmortem (Scoop), otras trata de devenir Fellini (Recuerdos) y otras Bergman (Susurros y sombras). Esta vez ha decidido volverse Rohmer.

    Sí, porque cuando se inicia Vicky Cristina Barcelona, lo primero que sorprende en el maestro de los diálogos es la voz en off. No es un narrador típico de película de Hollywood, es un narrador robado directamente de los narradores de Eric Rohmer. Una voz que te cuenta literariamente cosas que no ves en pantalla y que dan mucha más información que la que la historia requiere. Esa figura tan poco cinematográfica se vuelve omnipresente, perenne. Quizás al principio parece que lastre la narración, pero cuando se vuelve hábito, llega a devenir estilo. Y como en Rohmer, eso le da fuerza, diferencia.

    También Bardem podría ser un personaje del genio de la Nouvelle Vague. Su Juan Antonio parece la versión masculina de La coleccionista. Su obstinación nada futil en ligarse a todo bicho viviente, en manos de otro le habría convertido en un bon vivant. Pero en las manos del rohmeriano Allen, se vuelve un personaje torturado por tratar de hacer felices a los demás. Todo eso lo consigue gracias a su forma de narrar, pero sobre todo gracias a un excelso Bardem, que huye de su dominio de la interpretación cómica para centrarse en seguir explorando su catarata de recursos. Una vez más, Bardem vuelve a demostrar que es el único actor vivo capaz de no imitarse a sí mismo, de tener un millón de gestos distintos. No hay en su Juan Antonio nada de ninguno de sus personajes anteriores. Todo es reinvención, todo es invención.

    Así, gracias a él, a Rohmer y a una Penélope Cruz en estado de gracia asistimos a una comedia que no lo es tanto, y a un drama que tampoco es tan profundo. Todo está a caballo entre lo ligero y lo profundo, entre lo emocional y lo anecdótico. Como casi siempre que obvia tener un claro alter ego, Allen no alcanza el esplendor de sus mejores obras. Pero sigue intentándolo. Y como el francés, lo intenta por caminos que le hacen parecer un viejo verde. Pero no le importa, él lo sigue intentando.

    Lo que sí que no cambia es su mirada. Su mirada es tan turística como la que hizo sobre Londres o la que hace sobre Nueva York, es la de un artista empeñado en pintar el mundo exterior del modo más bonito posible para que luego contraste con el mundo interior, la de alguien con la eterna insatisfacción del que busca sabiendo que la felicidad está en no encontrarlo. Es esa búsqueda la que hace que Allen nunca se quede quieto. La que nos asegura que el próximo año volverá a intentar algo distinto.

    lunes, septiembre 08, 2008

    EL TREN DE LAS 3:10 (James Mangold): 7,5


    Soy un paleto. Soy incapaz de ver un western.

    Cada vez que enciendo la tele y veo un paisaje agreste y un par de pistolas, cambio de canal. Nunca he podido. No sé qué es lo que me separa de ese universo, pero eso es lo que me ocurre.

    Pero desde que creo en un dios superior, lucho por cambiarlo. Mi adicción a Tarantino ha motivado que comience a revisar a Sergio Leone y con él, trate de familiarizarme con los terrenos que acabarán en John Ford.

    Por eso ayer di decidí coger el tren que me llevara a ver Monument Valley. Y a bordo de él, me encontré con que ya de inicio, me clavaba a la butaca. Su prólogo es tan poderoso, sus imágenes tienen tanta fuerza, su atmósfera es tan envolvente que sólo puedes dejarte llevar.

    En su tren hay paisajes agrestes y pares de pistolas. En su tren hay duelos sin duelo. En su tren hay todos los elementos del western de toda la vida, del western que me hace cambiar de canal. Pero aquí no cambio. Aquí me quedo. ¿Por qué?

    No lo sé. Supongo que porque sus confictos me los creo. Porque su acción es apasionante. Porque sus actores tienen carisma. Porque deseo saber cuál es el destino trágico de esta tragedia.

    Por todo ello, no cambio de canal. Por todo ello os aseguro que no cambiaréis de canal.

    UNA PALABRA TUYA (Ángeles González-Sinde): 6,5


    La suerte dormida mostró al mundo a una directora totalmente coherente con su condición de guionista artesana. A pesar de sumergirse habitualmente en la escritura de proyectos de encargo, en todas las obras de la hija de José María González-Sinde sobresale una búsqueda de la dignidad del ser humano y una creencia en lo grande de las cosas pequeñas.

    Y ésas son sus fortalezas y ésas sus debilidades. Cuando ha tomado un proyecto más ambicioso (Las razones de sus amigos), su naturaleza ha hecho que la ambición haya tocado tierra. Cuando ha colaborado con alguien genial (La buena estrella), ha logrado dar coherencia a la genialidad. Cuando ha tomado un proyecto pequeño, ha logrado que se haga grande, pero nunca muy grande.

    Una palabra tuya pertenece a este grupo. Su falta de ambición es su fuerza y es su agarradera, es su límite y es su defecto. Película hecha para encontrar empatía, la natural capacidad de Ángeles González-Sinde y Elvira Lindo para conectar con el mundo en que vivimos hace que no necesiten forzarla. Por eso sus personajes no necesitan actos heroicos ni generosidades de diseño. Les basta con ser reales. A ello ayuda una dirección y un montaje nada efectista. A ello quizá no ayudan tanto unas actrices que cumplen cuando podrían alcanzar el cielo.

    Y es que Una palabra tuya se queda un poco por debajo de su debut. La diferencia puede estar en la ambición y en el epílogo. Pero sobre todo está en el abismo que separa a Adriana Ozores de Malena Alterio, y a Pepe Soriano de Esperanza Pedreño. Quizá con dos actrices de mayor fuerza, la peli habría acabado de despegar, a convertir el humor en lágrimas, a superar las fronteras de la empatía y alcanzar las de la trascendencia.

    viernes, septiembre 05, 2008

    Las pelis de la cartelera

    -4 MESES, 3 SEMANAS Y 2 DÍAS: 8,5. Brutal y desasosegante conflicto sin pausa.
    -EL ABOGADO DEL TERROR: 6. Más didáctico que apasionante retrato de un ser apasionante.
    -ALIENTO: 7,5. Oda a la simetría y a los errores.
    -ANTES QUE EL DIABLO SEPA QUE HAS MUERTO: 9. Thriller tan preciso como apasionante y emotivo.
    -BLUEBERRY NIGHTS: 6,5. Sobrevalorado Wong Kar Wai.
    -BUSCANDO UN BESO A MEDIANOCHE: 7,5. Divertido, emotivo y empático.
    -CAOS CALMO: 7,5. Conmovedor y ambicioso melodrama.
    -CASUAL DAY: 6,5. Excelente humor sobre el trabajo que no llega hasta el fondo.
    -IL DIVO: 6,5. Ópera grandiosa pero que necesita demasiados datos.
    -ESTÓMAGO: 7. Graciosa, entretenida y aparentemente menor.
    -LA FAMILIA SAVAGES: 7. Aunque algo moroso, conmovedor y divertido drama.
    -FUNNY GAMES: 8. Remake magistral. Horror en estado puro.
    -GARAGE: 6,5. Retrato de alguien que no mira.
    -GENTE DE MALA CALIDAD: 6. Desternillante aunque desequilibrada.
    -LAS HORAS DEL VERANO: 6,5. Epidérmico drama familiar.
    -INDIANA JONES: 6,5. Si te dejas llevar y no piensas ni creces, muy entrenida.
    -EL NIDO VACÍO: 5. Premisa argumental tirada a la basura.
    -NO ES PAÍS PARA VIEJOS: 8. Gloriosa peli de acción con desenlace insatisfactorio.
    -QUEMAR DESPUÉS DE LEER: 8,5. La comedia que los Coen no habían conseguido hacer.
    -SÓLO QUIERO CAMINAR: 8,5. Apasionante thriller, tan negro como hondo.
    -UNA PALABRA TUYA: 6,5. Mejor comedia que drama, más risas que lágrimas.

    jueves, agosto 28, 2008

    CAOS CALMO (Antonio Grimaldi): 7,5

    Aunque no sea la primera vez, siempre sorprende ver el nombre de Nanni Moretti exclusivamente como actor. Su descomunal ego parece requerir de la creación y la dirección, del control absoluto de lo que se hace y se dice. Me temo que en Caos Calmo no deja de ser así.

    Firmante como coguionista y coproductor, su figura es el eje y el único foco del relato. Desde él se cuenta la historia y a él se le dejan todos los momentos de lucimiento. No cabe duda de que su mano está en el arreglo de la escritura y en el montaje. Donde claramente no está es en la confección original de la cinta.

    Caos Calmo proviene de una novela. Y eso se nota. Durante todo su metraje, se nota que hay mucha más historia detrás de la que estamos viendo. Sabes que sólo se está contando un 10% de lo que hay, pero es cierto que ese 10% lo entiendes a la perfección. También se nota que el director no es sino un artesano. La ausencia de autoría de Grimaldi puede devenir un lastre o un anzuelo del que se tira de cualquier espectador convencional.

    Me temo que para el cinéfilo emperdenido es lo primero. Afirmo que para el espectador medio es lo segundo. Porque el gran mérito de la novela o de Grimaldi o de Moretti es que logran conectar con las emociones de cualquiera. Su complacencia y empatía de ONGero acaban por hacer que todos queramos más al protagonista, a su hija y a todos los que se mueven por una trama que remite mucho más a Hollywood que a Moretti. Una trama que consigue hacer llorar al habitante de multicines y olvidar al rebelde de cineclubs.