viernes, septiembre 30, 2011

El Festival Internacional de Cine de Albacete apoya el cine independiente y de bajo coste con la proyección de “Cecilia y Juan”

  • Abycine proyectará el próximo 4 de octubre la ópera prima de un director, que decidió hacer su sueño realidad autoproduciendo su película
  • "Cecilia y Juan", una película romántica de las de antes con dos tipos de ahora, está teniendo gran acogida en pases privados y en redes sociales

Todos podemos ser protagonistas de una película romántica. Todos podemos vivir el sueño que vive un galán de cine clásico. Si el amor ha desaparecido de las pantallas, “Cecilia y Juan” demuestra que no sólo puede volver, sino que cualquiera de nosotros puede hacerlo realidad.

Es lo que les pasa a Cecilia y Juan. Ellos son dos tipos de ahora, tan vividos como desencantados. Como en toda historia romántica, se encuentran, se repelen, se atraen. Durante un amanecer descubren la ciudad mientras descubren al otro y a sí mismos. Y se descubren siendo protagonistas de su propia película romántica, viviendo una noche que parece de cine y que les hace creer que puede suponer un cambio para siempre en sus vidas. Y la viven hasta el final, no sabiendo si en su relación, ganará la ficción o la vida real. Al final de la mañana, algo habrá cambiado para siempre.

Pero no sólo Cecilia y Juan viven su propio sueño. También lo vive su director, Alberto Córdoba. Tras dirigir varios cortometrajes y escribir numerosos largos que no obtenían subvenciones, se lanzó a la aventura de cumplir su sueño: autoproducir su ópera prima. Con sólo 14.000 euros (150 veces menos que una película media española), ha conseguido tener su primer largometraje.

Pero el sueño no era sólo tenerlo. Era poder compartirlo. Tras las estupendas críticas recibidas en pases privados que le han llevado a tener una importante comunidad de fans, el Festival Internacional de Cine de Albacete proyectará el próximo martes 4 de octubre a las 22.30 el estreno oficial de la cinta.

Llevar adelante esta historia de cine romántico clásico a lo “Vacaciones en Roma” parecía una locura. Finalmente ha sido una aventura, una película imprescindible para los que creemos en el amor. “Cecilia y Juan” no es sólo una gran historia romántica. En tiempos de crisis y de desencanto, la historia de su rodaje y estreno es el ejemplo de que los sueños, si se persiguen, se terminan por alcanzar. Una película irrepetible que te invitamos a descubrir el próximo martes 4.

domingo, septiembre 25, 2011

NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS (Enrique Urbizu): 9,5


Todo nuestro mundo depende de que haya algún hijo de puta que nos haga el trabajo sucio. Nuestra mentalidad pequeñoburguesa lo negará, miraremos para otro lado, incluso criticaremos a ese hijo de puta, pero necesitamos a gente como él. Necesitamos a Santos Trinidad.
Lo necesitamos tanto como lo necesita el cine. Desde Malamadre en "Celda 211", no habíamos asistido a un personaje de tantísima enjundia, de tanta fuerza y hondura cinematográfica. Apoyándose en los códigos del cine negro y en este personaje que sólo se echa un chorro de Coca-Cola en el Habana 7, Urbizu y Gaztambide crean una trama asentada en la realidad española para hablar de la realidad desde algo tan aparentemente hollywoodiense como la salvación del mundo, de nuestro mundo.
Lo hacen con el conocimiento de causa que da vivir la calle, con los detalles del que se nota que ha investigado, con la profundidad del que conoce a la gente. Sumando todos esos elementos a una estructura tradicional de thriller, que sólo al final opta por el camino más grandilocuente, Enrique Urbizu logra hacer cine del grande.
De ese cine que te hace levantarte butaca, que te hace proferir insultos a los malos, que te sobrecoge con cada uno de sus caminos, que te hace sonreír con cada una de sus expresiones, que te hace admirar a cada uno de sus secundarios, que me hace llorar del talento que veo en la pantalla mientras la disfruto, que me deja totalmente conmovido cuando termina.
Que me hace admirar a ese hijo de puta que no quiero ver en mi día a día, que critico y rechazo, que me hace ver lo vulnerables que somos, al que quiero como quería a Malamadre, que me hace saber que no olvidaré a este Santos Trinidad al que Jose Coronado eleva hasta por encima del cielo.
"¡A tomar por culo el mundo!" -dice él. Y sin embargo, está en su mano salvarnos, seguir con nuestro mundo.

lunes, septiembre 05, 2011

LA PIEL QUE HABITO (Pedro Almodóvar): 7,5


Almodóvar es como el Dr. Robert, un esteta incorfomista. Alguien incapaz de quedarse con las soluciones que ya le han funcionado, alguien que quiere ir siempre más allá y buscar formas nuevas para problemas antiguos.
Almodóvar ha ido en "La piel que habito" más lejos de lo que nunca había ido. Puede que prefieras su comedia naturalista, puede que prefieras sus dramas femeninos, puede que prefieras sus melodramas de artificios de diseño, pero lo que no se puede negar es que Almodóvar ha hecho como el Dr. Robert: ha dado un salto mortal y sin red.
Y ha caído de pie. Sorprendentemente de pie. Lo ha hecho, pese a unos conflictos bestiales, pese a un argumento de culebrón, pese al retorcimiento objetivo de sus personajes, pese al exceso de un personaje que sobra (El Tigre). Pero ha caído de pie.
Cae de pie porque como siempre, narra de una forma que hace que te metas en un nuevo mundo, que quieras saber más, que te emociones. Y aunque no para de innovar, aunque consigue tener la mejor fotografía de toda su carrera, aunque consigue una belleza en las imágenes y en la dirección artística que enlazan directamente con su argumento (la construcción de la belleza), su mayor virtud es la de siempre: transforma lo extraño en normal, el horror en belleza, hace querible y comprensible una gama de personajes que en modo alguno lo son.
Y lo hace él con un guión excelente, puede que demasiado pensado y escrito. Pero lo hace Banderas con la mejor interpretación desde "Átame". Ya no es Ricky, ahora es Robert el que secuestra y se enamora. Es otro. Y eso es lo que consigue: parecer realmente otro, dejar de parecer Antonio Banderas.
Cuando acaba la película, cada personaje es otro, cada actor es otro, tú eres otro. Probablemente Almodóvar sea otro. Y sin embargo, como Vicente, también Almodóvar sigue siendo el mismo.